jueves, 18 de noviembre de 2010

A modo de fábula (Soneto 211)



Un burro que llevaba muchos años
rigiendo los caudales de su casa,
gastaba, sin escrúpulo y sin tasa,
dinero en los caprichos más extraños.

Vivía comúnmente con apaños,
haciendo de sus bienes tabla rasa,
tratando a los demás burros con guasa
y a los acreedores con engaños.

Un día que un burrito se compró
una jarra de aceite algo más cara
el burro economista le riñó.

Y el burrito le dijo con voz clara:
¿Me riñe a mí quien todo lo perdió
por gastar una pizca en la almazara?

(Ver soneto 210)


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